Burofax para comunicar baja voluntaria en la empresa



Burofax para comunicar baja voluntaria en la empresa


– Documentación –

  1. Contrato de trabajo y anexos (teletrabajo, movilidad, bonus, confidencialidad, etc.).
  2. Convenio colectivo aplicable (o referencia exacta).
  3. Últimas nóminas y cualquier variable pendiente (comisiones, incentivos, horas extra).
  4. Calendario de vacaciones: días disfrutados y pendientes (solicitudes/aprobaciones si las hay).
  5. Comunicaciones relevantes con la empresa (emails/WhatsApp/cartas) sobre su salida o condiciones.
  6. Inventario de material de empresa (llaves, tarjeta, portátil, móvil, vehículo, EPIs) si procede.
  7. Datos correctos del destinatario (razón social y domicilio/centro) y, si existe, departamento/persona.

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Normativa aplicable


Aviso legal

*Esta página ofrece información general y no sustituye el asesoramiento jurídico personalizado. Cada baja voluntaria tiene matices (convenio, categoría, fechas, conflictos, situación médica, cláusulas contractuales), y conviene revisar el caso concreto antes de actuar.*



Si tiene prisa, lea esto primero

¿Es su caso?

  • ¿Quiere dejar su trabajo, pero le preocupa que la empresa diga que usted “no avisó” o que “abandonó el puesto”?
  • ¿Necesita fijar con seguridad la fecha exacta de su baja voluntaria y el último día de trabajo?
  • ¿Le piden un preaviso y no tiene claro cuántos días son en su caso (por convenio, contrato o costumbre)?
  • ¿Le preocupa el finiquito, las vacaciones pendientes, comisiones, incentivos o la devolución de material de empresa?
  • ¿Está en una situación delicada (conflicto, presión, amenazas, acoso) y quiere dejar constancia fehaciente desde el primer momento?

La solución en una frase

Enviar un burofax de baja voluntaria permite comunicar su dimisión de forma fehaciente, dejando prueba sólida de la fecha, el contenido y el destinatario, para reducir riesgos y proteger su salida (preaviso, finiquito y posibles conflictos).

Documentación útil

  • Contrato de trabajo y anexos.
  • Convenio colectivo aplicable (o referencia exacta).
  • Últimas nóminas y variables pendientes.
  • Vacaciones disfrutadas/pendientes y calendario laboral.
  • Comunicaciones relevantes con la empresa.


Qué es una baja voluntaria y por qué conviene documentarla bien

La baja voluntaria (también llamada dimisión) es la decisión de la persona trabajadora de poner fin al contrato por su propia voluntad. En el Estatuto de los Trabajadores se contempla expresamente como causa de extinción del contrato, y exige respetar el preaviso que marque el convenio colectivo o la costumbre del lugar. La idea clave es sencilla: usted puede irse, pero lo importante es cómo lo comunica y cómo deja prueba de esa comunicación, especialmente si hay tensión, desacuerdo sobre fechas, o riesgo de que la empresa discuta el preaviso o el finiquito.

Por qué un burofax es especialmente útil en una baja voluntaria

Cuando usted comunica una baja voluntaria, lo que más problemas suele generar no es “si puede irse”, sino:

  • La fecha: cuándo se notificó, cuándo empieza a contar el preaviso, y cuál es el último día de trabajo.
  • La prueba: que la empresa no pueda negar la recepción o “reconstruir” la historia a su favor.
  • El cierre económico: finiquito, variables pendientes, vacaciones no disfrutadas.
  • La prevención de conflictos: discusiones posteriores, amenazas de sanciones, o intentos de imputar un “abandono”.

El burofax se usa precisamente por esto: para blindar la prueba de la comunicación y reducir el margen de discusión.

El preaviso

El Estatuto de los Trabajadores establece que, en la dimisión, debe mediar el preaviso que señalen los convenios colectivos o la costumbre del lugar.

  • No es idéntico para todo el mundo.
  • Puede variar según convenio, categoría profesional, tipo de contrato, antigüedad o funciones.
  • Si no se respeta, es habitual que la empresa intente descontar días del finiquito (cuando esté previsto en convenio/contrato) o genere conflicto sobre la fecha de salida.
  • Por eso, antes de mover ficha conviene revisar el marco aplicable y plantear la estrategia: qué fecha conviene, cómo computar el preaviso, y cómo minimizar riesgos.

Qué pasa con el paro si usted se va voluntariamente

Este punto es crítico y conviene tenerlo claro:

  • La baja voluntaria (dimisión), por regla general, no genera derecho a prestación por desempleo, porque no se trata de una pérdida involuntaria del empleo.
  • Existen supuestos en los que la extinción parte del trabajador, pero la ley sí la considera situación legal de desempleo (por ejemplo, determinados supuestos de resolución por incumplimiento empresarial del art. 50 del Estatuto de los Trabajadores, y los supuestos tasados en la normativa de Seguridad Social).

Dicho de forma llana: no es lo mismo “me voy” (dimisión) que “me veo obligado a resolver por incumplimiento grave de la empresa”. Son caminos distintos y las consecuencias también.

Si su salida está motivada por impagos, retrasos reiterados, modificaciones graves o incumplimientos empresariales, conviene estudiar si encaja en una vía alternativa (por ejemplo, la del art. 50 del Estatuto de los Trabajadores) en lugar de tramitarlo como simple baja voluntaria.

Finiquito, vacaciones y pagos pendientes

Al finalizar la relación laboral, suele haber cantidades en juego:

  • Salario del último periodo.
  • Parte proporcional de pagas extra (si no están prorrateadas).
  • Vacaciones no disfrutadas (o ajustes si se han disfrutado de más).
  • Comisiones, incentivos, bonus u objetivos.
  • Gastos o suplidos pendientes.
  • Regularizaciones por IT u otras situaciones (según el caso).
  • Aquí el riesgo típico es que todo quede “a palabra” o se discuta después. Dejar una salida bien documentada ayuda a cerrar cuentas con menos fricción y, si hay desacuerdo, a estar en mejor posición.

Situaciones donde el burofax es especialmente recomendable

  • La empresa no responde o le “da largas” para aceptar la renuncia.
  • Hay conflicto: presión, hostilidad, amenazas, discusión sobre fechas o preaviso.
  • Usted trabaja a distancia, en movilidad, o la empresa tiene centros dispersos y teme problemas de recepción.
  • Le preocupa que la empresa intente calificar su marcha como abandono o “ausencias injustificadas”.
  • Hay bienes/material/vehículo/ordenador a devolver y quiere dejar constancia ordenada de la devolución o de la disponibilidad para entregarlo.

Cómo trabajamos su burofax de baja voluntaria

Nuestro enfoque no es “mandar un burofax y ya”, sino diseñar una salida con estrategia:

  • Revisión del preaviso real según convenio/contrato y circunstancias.
  • Definición de fechas (notificación, inicio de preaviso, último día y efectos).
  • Análisis de riesgos: finiquito, penalizaciones por preaviso, cláusulas especiales, conflictos latentes.
  • Redacción jurídica y envío fehaciente con un lenguaje correcto y medido (para no abrir frentes innecesarios).
  • Plan de cierre: documentación, entrega/recogida de material, solicitud de documentación laboral y seguimiento.

Si hay un conflicto subyacente (impagos, cambios de condiciones, vulneración de derechos), se valora si una baja voluntaria “simple” le perjudica y si existe una alternativa legal más protectora.

Documentación necesaria y útil para redactar el burofax y diseñar la estrategia

  • Contrato de trabajo y anexos (teletrabajo, movilidad, bonus, confidencialidad, no competencia, etc.).
  • Convenio colectivo aplicable (nombre exacto y ámbito: estatal/autonómico/provincial, sector).
  • Vida laboral o informe de bases (si hay dudas de periodos, antigüedad o encuadre).
  • Últimas nóminas (idealmente 3–6) y detalle de conceptos variables.
  • Calendario de vacaciones: solicitud/aprobación, días disfrutados y pendientes.
  • Cuadrantes/horarios (si hay turnos) y registro horario si hay horas extra.
  • Comunicaciones con la empresa sobre su salida (emails, WhatsApp, cartas, actas).
  • Documentación de IT/baja médica o conciliación/reducción si aplica.
  • Inventario de material de empresa en su poder (tarjeta, llaves, portátil, móvil, vehículo, EPIs).
  • Cualquier documento de conflicto (requerimientos, advertencias, sanciones, cambios de condiciones).
  • Datos correctos del destinatario (razón social, CIF, domicilio social/centro y persona/departamento).



Preguntas frecuentes sobre el burofax de baja voluntaria


1) ¿La empresa tiene que aceptar mi baja voluntaria?

No debería depender de una “aceptación”. Lo esencial es comunicarlo correctamente y poder probar la comunicación y su fecha.

2) ¿Cuántos días de preaviso tengo que dar?

Depende del convenio colectivo y, en su defecto, de la costumbre del lugar. Conviene verificar el convenio aplicable antes de fijar fecha.

3) ¿Qué pasa si no cumplo el preaviso?

Puede haber consecuencias económicas (por ejemplo, descuentos en el finiquito) si así lo prevé el convenio/contrato, y también puede aumentar el riesgo de conflicto sobre fechas.

4) ¿Puedo fijar yo la fecha del último día de trabajo?

Usted puede comunicar una fecha, pero debe ser compatible con el preaviso exigible en su caso. Si hay urgencia, se estudia la opción menos dañina.

5) ¿Me pueden despedir por pedir la baja voluntaria?

La empresa puede reaccionar, pero si hay amenazas o represalias, conviene dejar constancia y valorar el contexto con asesoramiento.

6) ¿Tengo derecho a finiquito si me voy voluntariamente?

Sí. El finiquito es la liquidación de lo pendiente (salarios, pagas, vacaciones, variables). Otra cosa distinta es la indemnización, que normalmente no procede en la dimisión.

7) ¿Me tienen que pagar las vacaciones no disfrutadas?

Con carácter general, si quedan vacaciones devengadas y no disfrutadas, se liquidan. Si hay discusión, conviene documentarlo bien.

8) ¿Y si estoy de baja médica cuando quiero dimitir?

Se puede estudiar, pero es un escenario sensible: importan fechas, comunicaciones y cómo se gestiona el cierre. En estos casos es especialmente recomendable hacerlo con asesoramiento.

9) ¿Puedo dimitir durante el periodo de prueba?

Suele ser posible, pero conviene revisar contrato y convenio por si existiera alguna particularidad. El objetivo vuelve a ser evitar discusiones posteriores.

10) ¿Qué ocurre si la empresa dice que es abandono del puesto?

Suele ocurrir cuando no hay comunicación fehaciente o hay dudas de fechas. Precisamente por eso se utiliza el burofax: para reducir ese margen de maniobra.

11) ¿Puedo pedir que me entreguen el certificado de empresa aunque yo dimita?

Puede solicitarlo, y conviene anticipar el tema si hay riesgo de que la empresa ponga trabas. Si hay conflicto, la forma y el seguimiento importan.

12) ¿Perderé el derecho al paro por irme voluntariamente?

Por regla general, la dimisión no genera derecho a desempleo. Si su salida está motivada por incumplimientos empresariales, conviene estudiar si encaja en una vía distinta (por ejemplo, art. 50 ET), porque cambia el escenario.

13) Si me voy voluntariamente, ¿puedo reclamar después cantidades pendientes?

Depende del concepto y de la prueba. Una salida bien documentada ayuda a reclamar diferencias salariales, variables, vacaciones u otros conceptos si quedaran impagados.

14) ¿Qué pasa con el móvil, portátil, llaves o coche de empresa?

Conviene planificar la devolución para que no se convierta en un problema (acusaciones, cargos, retenciones de finiquito). Dejar constancia y coordinarlo suele evitar conflictos.

15) ¿Y si me quiero ir porque la empresa incumple?

Entonces quizá no sea recomendable tramitarlo como baja voluntaria sin más. Puede existir una vía legal distinta (por ejemplo, la extinción por incumplimiento empresarial del art. 50 ET) que cambia por completo el escenario.